Migramos las aplicaciones empresariales de tu organización a AWS o Azure con planes de migración detallados, arquitecturas cloud-native que aprovechan al máximo las capacidades de cada plataforma, y una metodología que garantiza la continuidad del negocio durante todo el proceso. Reducimos costes de infraestructura, mejoramos la disponibilidad y preparamos tu stack tecnológico para escalar con inteligencia artificial.
Migración de Aplicaciones Empresariales a AWS y Azure
En MiT Software somos especialistas en la migración de aplicaciones empresariales desde infraestructuras on-premise y entornos de nube legacy hacia AWS y Azure. Nuestra metodología de migración está basada en el framework de las 7R de AWS — Rehost, Replatform, Refactor, Repurchase, Retire, Retain, Relocate — y se adapta a las características específicas de cada aplicación para maximizar los beneficios de la nube mientras se minimiza el riesgo y el tiempo de migración. Tenemos experiencia en la migración de todo tipo de cargas de trabajo: aplicaciones web y APIs, bases de datos relacionales y NoSQL, sistemas de procesamiento batch, aplicaciones de escritorio que pasan a web, y arquitecturas completas de microservicios. El resultado es una infraestructura cloud moderna, más resiliente, más fácil de operar y significativamente más económica que la infraestructura on-premise que reemplaza.
Comenzamos con un inventario completo del portfolio de aplicaciones de tu organización: dependencias entre sistemas, volúmenes de tráfico, criticidad para el negocio, estado técnico de cada aplicación y requisitos de disponibilidad y seguridad. Este inventario es la base del plan de migración y la clasificación 7R de cada workload.
Definimos la arquitectura cloud objetivo para cada grupo de aplicaciones: qué servicios cloud usar, cómo diseñar la red virtual, cómo gestionar las identidades y los accesos, cómo implementar la continuidad del negocio y cómo estructurar el modelo de costes para maximizar el ahorro respecto a la infraestructura on-premise actual.
Configuramos el entorno cloud de base — cuentas, organizaciones, redes virtuales, DNS, IAM, logging centralizado, monitorización y herramientas de seguridad — siguiendo las mejores prácticas de AWS o Azure para garantizar que todos los workloads que se migren lo hagan sobre una infraestructura base segura, gobernada y lista para producción.
Ejecutamos la migración en oleadas ordenadas por criticidad: empezamos por las aplicaciones de menor impacto para validar la metodología, identificar y resolver los problemas que siempre surgen en las primeras migraciones, y construir confianza en el equipo antes de abordar las aplicaciones más críticas para el negocio.
Antes de cada cutover, ejecutamos pruebas exhaustivas en el entorno cloud: pruebas de carga para validar el comportamiento bajo la demanda máxima esperada, pruebas de seguridad para validar los controles implementados, y simulacros de recuperación ante desastres para validar que los procedimientos de DR funcionan dentro de los tiempos objetivo.
Ejecutamos el cutover final con ventana de mantenimiento mínima y monitorización intensiva durante las primeras 48 horas. Tras confirmar la estabilidad del entorno cloud, iniciamos el descomisionamiento controlado de la infraestructura on-premise y realizamos una revisión de optimización que identifica oportunidades adicionales de reducción de costes y mejora de rendimiento.
Las infraestructuras on-premise tienen costes fijos elevados — hardware, licencias, electricidad, refrigeración, espacio físico, personal de operaciones — independientemente del uso real. La nube permite pagar solo por lo que se usa, escalar de forma elástica según la demanda y aprovechar economías de escala que ninguna empresa puede replicar de forma individual.
AWS y Azure ofrecen SLAs de disponibilidad superiores al 99.99% en sus servicios gestionados, con replicación automática entre zonas de disponibilidad y regiones geográficas que garantizan la continuidad del negocio incluso ante fallos de infraestructura graves. Implementamos arquitecturas multi-AZ y estrategias de disaster recovery que cumplen los requisitos RTO y RPO más exigentes.


Analizamos el portfolio completo de aplicaciones de tu organización y clasificamos cada una según la estrategia de migración más adecuada: Rehost (lift & shift), Replatform (lift, tinker & shift), Refactor (re-architect), Repurchase (SaaS), Retire (descomisionar) o Retain (mantener on-premise temporalmente). Esta clasificación define el plan de migración, los plazos y el presupuesto de cada workload.


Migramos tus aplicaciones a los servicios AWS más adecuados para cada carga de trabajo: EC2 para aplicaciones que requieren control total sobre el servidor, ECS o EKS para aplicaciones contenerizadas, RDS o Aurora para bases de datos relacionales, Lambda para funciones sin servidor, y servicios gestionados como ElastiCache, SQS, SNS o S3 para los distintos componentes de la arquitectura.


Para organizaciones del ecosistema Microsoft, migramos hacia los servicios Azure equivalentes: App Service para aplicaciones web, AKS para Kubernetes, Azure SQL Database para bases de datos relacionales, Azure Functions para computación serverless, y servicios gestionados como Azure Cache for Redis, Service Bus o Blob Storage para los distintos componentes.


La migración es la oportunidad ideal para modernizar las aplicaciones mientras se mueven a la nube. Aprovechamos el proceso para contenerizar aplicaciones que todavía se ejecutan en servidores bare-metal, migrar bases de datos a servicios gestionados que eliminan la carga operativa, implementar autoscaling que no existía on-premise y adoptar patrones cloud-native que mejoran la resiliencia.


La nube puede ser más cara que on-premise si no se gestiona correctamente. Implementamos prácticas FinOps que garantizan el control del gasto cloud: right-sizing de instancias, uso de Reserved Instances o Savings Plans para cargas predecibles, Spot Instances para cargas tolerantes a interrupciones, políticas de auto-scaling y dashboards de monitorización del coste por servicio y equipo.


Diseñamos e implementamos la arquitectura de seguridad en la nube: modelo de identidades y accesos con IAM de mínimo privilegio, cifrado en reposo y en tránsito de todos los datos sensibles, redes privadas virtuales con segmentación por niveles de confianza, y controles de compliance alineados con los estándares normativos aplicables a tu sector — ISO 27001, ENS, PCI-DSS, HIPAA.
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